Las Ermitas de Pedro Bernardo
Hay constancia en los anales parroquiales
de que existían en el pasado varias ermitas
en el término municipal de Pedro Bernardo.
Alguna de ellas, como la de San Juan, la de San Isidro
y quizá alguna otra, han desaparecido.
De ellas sólo nos queda el
nombre ligado al sitio o paraje en que estuvieron
incardinadas. Actualmente subsisten la de San Sebastián
y la de Santa Ana, ambas situadas en los barrios a
los que su santo titular ha dado nombre.
Ermita de San Sebastián
Según los datos parroquiales
fue construida alrededor de 1620 a expensas de fieles
devotos del santo mártir. Está situada
en el barrio conocido simplemente por “El Santo”,
en referencia a su titular. Se trata de una pequeña
capilla adintelada, de unos diez metros cuadrados,
construida en piedra bien cortada, que recibe la luz
por una ventanilla abierta en su lado sur.
La puerta se abre por el lado oeste,
dando vista a la explanada en que se ubica.
A la ermita se accede por una sencilla
escalinata y está recubierta por un tejado
a cuatro aguas de sencilla teja del país.
La situación es acertada y
atrayente. Plantada en la entrada del pueblo por su
parte occidental parecía, y aún parece,
recibir al que viene ya que, llegando a la “Lancha
del Santo”, la silueta de la ermita
se recorta evocadora y simpática a la vista
del transeúnte.
El interior, al igual que su parte
externa, carece de mérito artístico.
Es una navecita pequeña y cuadrada, de paredes
antaño encaladas y hoy dejando ver su piedra
original en cuya pared, frontal a la puerta, en un
sencillo altarcito la imagen del santo preside la
ermita.