Pedro Bernardo - La figura de Arturo Duperier
Los avatares de la Guerra Civil,
con la destrucción de la Ciudad Universitaria
y la consiguiente interrupción de sus estudios
y actividades docentes, le indujeron a aceptar una
invitación de la Universidad de Manchester,
para trabajar como colaborador del profesor Blachett,
más tarde Premio Nobel de Física en
1.948, junto al cual trabajaría 15 años.
Después de largas y positivas
investigaciones cuyos resultados publica la "Royal
Society of Physics", comunica en 1.942 a la "Royal
Astronomical Society" de Londres sus trascendentes
observaciones sobre los rayos cósmicos, que
son corroborados por los observatorios norteamericanos,
y que le abre las puertas de la fama.
En 1.945 nace en Londres su hija
María Eugenia Duperier Aymar, y en ese mismo
año, coronando los honores con que cada día
se le distingue, la "Royal Society of Physics"
le invita a pronunciar la "Guthrie Lecture",
conferencia anual reservada a los más destacados
científicos ingleses, y que solamente como
excepción había pronunciado el profesor
Albert Einstein, como extranjero invitado.
En uno de sus viajes a España,
el 28 de Diciembre de 1.952, Duperier y su esposa
visitan Pedro Bernardo, invitados por la Corporación
Municipal.
"Cortésmente" ignorado
por los medios oficiales de aquel entonces, su pueblo
le tributó un recibimiento cálido y
sincero, una verdadera explosión de cariño
que emocionó hasta las lágrimas al sabio
investigador que había sido homenajeado y agasajado
en los medios científicos del mundo entero.
El diría repetidamente, y
María Eugenia recordaría años
después, que el homenaje de cariño de
su pueblo, fue el único que le había
llegado al corazón a lo largo de su vida adulta,
por espontáneo, valiente y sincero, y que por
ello guardaba de aquel día el más emotivo
y agradecido de los recuerdos.
En 1.953 vuelve definitivamente a
España, y empieza a impartir en su Cátedra
de la Universidad de Madrid la nueva disciplina de
Radiación Cósmica, que alterna con importantísimos
estudios que presenta en numerosos Congresos Internacionales
donde es insistentemente solicitado.
El 10 de febrero de 1.959, en su
domicilio del Barrio de la Concepción, de Madrid,
y a consecuencia de un infarto de miocardio, fallece
el eminente investigador Arturo Duperier Vallesa,
nuestro "sabio".
Al cumplirse los 25 años de
su fallecimiento, el 10 de febrero de 1.984, Pedro
Bernardo, su pueblo, le recordó con un modesto
pero cálido homenaje ante el sencillo monumento
que en el Parque del Rollo recuerda sus paisanos la
figura de aquel D. Arturo, que fue a la vez un gran
científico y un hombre bueno.
El Centenario de su nacimiento, en
noviembre de 1.996, se conmemoró en Avila y
Pedro Bernardo con diversos actos en su memoria, con
nutrida asistencia de personalidades, y como siempre
con la masiva y cariñosa adhesión de
sus paisanos, y dando nombre al actual Centro
Cultural Arturo Duperier.